Cada 18 de agosto se conmemora el Día Internacional de la Arqueología, una fecha que nos invita a poner en valor el trabajo de quienes se dedican a estudiar y proteger nuestro patrimonio. En ORBE Ambiental queremos aprovechar esta instancia para reconocer no solo a la comunidad de profesionales que trabaja en torno a la arqueología, también a nuestro equipo de arqueólogos (a), cuyo trabajo es parte fundamental de la forma en que acompañamos a nuestros clientes en sus proyectos.

Un aporte clave en la cadena del proyecto
Hace unos meses, en marzo de este año, organizamos el seminario «Arqueología y Paleontología frente a los proyectos de Minería, Energía, Infraestructura e Industria en Chile», una instancia que reunió a representantes del sector público y privado para dialogar sobre los desafíos que enfrentan los proyectos de inversión frente a la gestión del patrimonio arqueológico y paleontológico.
Este encuentro fue una gran oportunidad para visibilizar algo que nosotros ya tenemos muy claro, y que Javiera Arriagada, Jefa del Área de Arqueología de ORBE Ambiental, refuerza. «Muchas de las paralizaciones de obra ocurren cuando, durante el proceso de evaluación, no se identificaron a tiempo hallazgos arqueológicos que terminan apareciendo en la etapa de construcción». Por eso, señala, «un buen proceso de evaluación arqueológica a lo largo de toda la evaluación ambiental es fundamental para obtener una RCA favorable y para que los plazos del proyecto se cumplan sin contratiempos».
Conectar el área de arqueología con las demás especialidades desde las primeras etapas del proyecto es clave para planificar oportunamente las gestiones que sean necesarias para evitar fricciones en la fase de construcción. Esta mirada preventiva, basada en el conocimiento riguroso del terreno y sus antecedentes, permite asegurar la continuidad operativa y resguardar de forma integral el patrimonio.
Valoramos el trabajo de nuestro equipo
En este Día Internacional de la Arqueología, queremos destacar especialmente a nuestra área de arqueología, que trabaja día a día para que nuestros proyectos se realicen de forma responsable, bien evaluados y en sintonía con la protección del patrimonio.
Invitamos a todas y todos a seguir aprendiendo de esta disciplina y valorar el rol que cumple dentro de nuestra cadena de trabajo. Porque un buen proyecto no solo se mide por su viabilidad técnica o económica, sino también por su capacidad de convivir con la historia del territorio en el que se emplaza.